domingo, 5 de abril de 2009

Murcia"B" podría renunciar a la fase de ascenso.

Murcia"B" podría renunciar a la fase de ascenso.
01.04.2009 07:59 de Redacción esFutbol
Fonte: La Verdad/EsFutbol.net
Según el diario La Verdad, el vicepresidente deportivo del Real Murcia, José Luis Morga, habría afirmado que el equipo filial, actualmente en la carrera por la disputa de la promoción de ascenso a Segunda División A, podría renunciar a la misma si fuera utópico un ascenso del primer equipo a la máxima categoría. Los reglamentos estipulan que, mientras un plantel principal tenga opciones matemáticas de ascenso en el momento en que el filial se clasifique para acceder a la misma categoría de su patrocinador, el segundo equipo debe optar al salto de categoría. Teniendo en cuenta que la Segunda B concluye 6 semanas antes que la Segunda A, reglamentariamente el Murcia debería estar 18 puntos por debajo de la tercera posición del campeonato de Segunda A para que su filial no pudiera disputar la promoción.

Sin embargo, la intención del club pimentonero es no perjudicar a terceros implicados: si la distancia no llegara a esos 18 puntos pero fuera importante, al punto de hacer casi utópico el ascenso a Primera, el filial renunciaría. Los reglamentos no contemplan dicha renuncia, pero todo indica que las autoridades federativas darían el visto bueno para fomentar la competitividad.

La influencia de los equipos filiales en la lucha por los ascensos de categoría ha sido notable en el pasado. Cabe destacar que en 2002 Getafe y Terrassa ascendieron a la División de Plata tras concluir en quinta posición en sus respectivos grupos de Segunda B. La condición de filiales de Universidad de Las Palmas (de la UD, acuerdo posteriormente revocado) y Zaragoza"B" hizo que ambos equipos, al seguir sus patrocinadores en Segunda A, no pudieran acceder a la fase de ascenso, aprovechando esta circunstancia getafenses y egarenses. Con el espectacular crecimiento del club del sur de Madrid desde entonces. El azar del reglamento y de los acuerdos de filialidad de terceros le permitió llegar hasta la élite española.

Todo ello implica un motivo más para generar una competición específica de filiales. Lo que no parece justo es la intención de numerosos clubes, encabezados por los grandes, de inscribir un equipo en la futura competición reservada a los segundos equipos y otro en ligas federadas (Segunda B o Tercera, según los casos). Esa ambigüedad seguirá lastrando la justicia de los campeonatos.

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